Estoy sola, sin tus besos, sin tus sonrisas. Soy tan poco sin las estrellas de tus ojos...
Necesito para subsistir el néctar de tu ser; sin el mi sangre se pudre, se pone agria, caduca y solo transporta espinas que desgarran mi piel, mi centro, a mi. No vivo sin el oxigeno de tus suspiros, sin el calor de tu aliento. Estas cuatro paredes guardan el secreto de mi deseo, que equivale a tu cuello, a tus manos, a tu figura esbelta. No puedo prescindir de tu sudor para lavar mis heridas internas, provocadas por tu indiferencia ante mis caricias de seda. Y así me voy ahogando poco a poco en la interminable insatisfacciòn, infinita aucencia de tu cariño. Con poco me conformaba, intermitentes y poco frecuentes pseudomuestras de aprecio. Pero ya ni eso. Todo se lo llevo la rafaga de tu doble personalidad, de tu indesicion.
1 comentario:
Buenisimas tus palabras, loca pisciana que revolotea por debajo de la nada!!, segui escribiendo mas, quiero seguir leyendo mucho mas y mas.... con acento en la a.
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